ALBERTO WAGNER DE REYNA – La Ontología Fundamental de Heidegger (Su Motivo y Significación)

En «La Ontología Fundamental de Heidegger (Su Motivo y Significación)», Alberto Wagner de Reyna se propone una exposición y valoración crítica de la filosofía de Martin Heidegger, enfocándose particularmente en su proyecto de una «ontología fundamental» desarrollado principalmente en «Ser y Tiempo». El texto aborda con profundidad los fundamentos, las motivaciones y los alcances de esta propuesta heideggeriana, que se presenta como una reorientación radical del pensamiento filosófico occidental. Para Heidegger, la pregunta por el ser —la «pregunta fundamental»— ha sido olvidada desde los albores de la metafísica y necesita ser reformulada desde una nueva perspectiva que supere tanto el pensamiento objetivista como el subjetivismo moderno. Wagner de Reyna se ocupa de explicar cómo Heidegger intenta recuperar esa pregunta, así como los medios filosóficos por los que lo intenta.
El libro comienza exponiendo que Heidegger parte del diagnóstico de que la filosofía ha olvidado la pregunta por el ser, reduciendo su alcance a lo que él llama una «ontología regional», es decir, un conjunto de estudios que se ocupan de los entes, pero no del ser en cuanto tal. Para reabrir esa pregunta fundamental, Heidegger entiende que es necesario analizar al ser humano como el único ente que se pregunta por el ser. A este ente privilegiado Heidegger lo llama Dasein, y su análisis existencial constituye el primer paso del proyecto de una ontología fundamental. Wagner de Reyna explica que el análisis del Dasein no es una antropología ni una psicología, sino una elucidación de las estructuras ontológicas que hacen posible el preguntar mismo.
Este análisis fenomenológico-existencial permite a Heidegger establecer que el Dasein está caracterizado por su estar-en-el-mundo, su apertura y su comprensión del ser. Wagner de Reyna detalla que estas características se despliegan en modos de ser como el cuidado, la temporalidad y la finitud. Es particularmente importante la noción de temporalidad, ya que Heidegger considera que el tiempo no es una propiedad del mundo o de la conciencia, sino el horizonte desde el cual el ser puede ser comprendido. La temporalidad origina así la posibilidad de la comprensión del ser, y por ello, según Heidegger, la ontología debe fundarse en una analítica del Dasein temporalmente estructurada.
Wagner de Reyna subraya la importancia del viraje que Heidegger imprime a la filosofía con esta propuesta: en lugar de comenzar con una teoría del conocimiento o con una fundamentación epistemológica, se parte del análisis del modo de ser del ente que comprende el ser. Este cambio de foco implica también una modificación del lenguaje filosófico, que Heidegger transforma mediante una terminología nueva, muchas veces hermética, pero que busca expresar el carácter originario de las estructuras ontológicas. Para Wagner de Reyna, esta búsqueda de un nuevo lenguaje es inseparable del proyecto heideggeriano, ya que está animada por el deseo de pensar de manera más originaria.
Otro aspecto central del libro es la interpretación que Wagner de Reyna ofrece del «existir» como modo propio del Dasein. A diferencia de los entes que simplemente «están ahí», el Dasein existe, lo que significa que se proyecta, se entiende a sí mismo en su posibilidad de ser, y que está esencialmente determinado por su finitud. Esta finitud se expresa sobre todo en la experiencia de la muerte, que no es para Heidegger simplemente el final biológico de la vida, sino la posibilidad más propia y radical del Dasein. La anticipación de la muerte permite al Dasein apropiarse de sí mismo en la autenticidad, concepto que Wagner de Reyna analiza como una toma de conciencia ontológica que desvela el sentido del ser como posibilidad y no como presencia.
En su exposición, Wagner de Reyna no se limita a resumir el pensamiento de Heidegger, sino que también lo somete a una crítica filosófica rigurosa. Una de las objeciones que formula es que la ontología fundamental de Heidegger, al centrarse exclusivamente en el Dasein, corre el riesgo de caer en una forma velada de subjetivismo, pese a su intención declarada de superarlo. Además, pone en cuestión si la identificación entre ser y tiempo, o entre comprensión del ser y temporalidad, no introduce una circularidad problemática en el planteamiento heideggeriano. También se pregunta si el método fenomenológico que Heidegger adopta realmente logra escapar de las presuposiciones que pretende deconstruir.
Wagner de Reyna reconoce, sin embargo, que la ontología fundamental de Heidegger representa un intento filosófico audaz y profundo por reconducir el pensamiento hacia la pregunta esencial por el ser. Le reconoce el mérito de haber reabierto un ámbito del pensar que había quedado oscurecido por siglos de desarrollo metafísico y cientificista. Asimismo, valora la influencia decisiva que esta propuesta ha ejercido en el pensamiento contemporáneo, no solo dentro del ámbito de la filosofía, sino también en la hermenéutica, la teología, la literatura y el psicoanálisis.
El libro también examina el llamado «giro» o «Kehre» en la obra posterior de Heidegger, en la que el filósofo alemán se distancia en parte del análisis existencial del Dasein y comienza a centrar su atención en el «acontecer del ser» («Ereignis») y en la historia del ser. Wagner de Reyna observa que este viraje no implica un abandono de la ontología fundamental, sino su radicalización: Heidegger comienza a pensar el ser no como un concepto que pueda ser tematizado desde un sujeto, sino como un acontecer que envuelve al hombre y que se muestra históricamente a través del lenguaje. El lenguaje se convierte así en «la casa del ser», y el pensamiento debe aprender a habitarla poéticamente. Wagner de Reyna interpreta este giro como un intento de Heidegger por superar definitivamente todo rastro de subjetivismo y de pensar el ser más allá de cualquier objetivación.
En este marco, el autor también considera críticamente el estilo enigmático y oscuro de la obra heideggeriana posterior, al tiempo que reconoce que tal estilo puede ser inseparable del propósito de pensar lo originario, lo no conceptualizado aún, aquello que precede al discurso racional tradicional. La filosofía se transforma, según Heidegger, en una disposición para dejarse decir por el ser, y no en una construcción de sistemas o teorías. Wagner de Reyna concluye que este intento de pensar más allá de la metafísica es lo que confiere a la obra de Heidegger su permanente actualidad y su poder de provocación filosófica.
A lo largo del libro, Wagner de Reyna combina una sólida exposición del pensamiento heideggeriano con una actitud crítica equilibrada y con una profunda sensibilidad filosófica. Su análisis no pretende agotar la complejidad de la obra de Heidegger, sino iluminar sus fundamentos, mostrar su motivación profunda y evaluar su significación en el horizonte de la filosofía contemporánea. En este sentido, «La Ontología Fundamental de Heidegger» no es solo un estudio sobre Heidegger, sino también una meditación filosófica sobre los límites y posibilidades del pensamiento mismo.

(Contraseña: ganz1912)

Por ganz 1912

Deja una respuesta

You missed